SI SOLO EN TI ESTÁS ENFOCADA...MEJOR NO COMUNIQUES NADA

SI SOLO EN TI ESTÁS ENFOCADA...MEJOR NO COMUNIQUES NADA

Seguro que te ha pasado…

Hablas con alguien que no escucha, que solo parece querer hablar de sí misma/mismo y que está encantada/encantado de escucharse.

Eso es hablar, comunicar es otra cosa…

La comunicación es interacción birideccional

Ambos están interesados en el otro, ambos están percibiendo al otro tanto el que habla como el que escucha.
El que habla escucha el lenguaje corporal del otro, el que escucha percibe las palabras, el cuerpo, la emoción en la voz… TODO del otro.

Para eso hace falta presencia y conexión…y no abunda.

No me entiendas mal: no estoy sugiriendo que hay gente que es egocéntrica y que, por lo tanto, no puede conectar y que hay gente que no lo es y que, por lo tanto, sí pueden conectar.
Yo creo que es una cuestión de estados.

A veces estamos presentes, centrados, conectados y podemos estar enfocados en varias cosas a la vez: en el otro, en la interacción con el otro y en lo que me está pasando a mí ahora mismo.

Cuando podemos bajar el ruido de nuestros pensamientos (muchas veces fruto del miedo a qué pensarán de mí) y simplemente ESTAR AQUÍ con un interés genuino por el otro, con una curiosidad real por descubrir al otro, por conocer (su punto de vista, sus emociones, su experiencia...) ENTONCES SÍ, puedo comunicar.

¿Y eso cómo se hace?

Eso se entrena, entrenamos la atención igual que entrenamos el cuerpo.

Entrenamos estados cada día para dar lo mejor de nosotros mismos cada vez que tenemos la oportunidad de "tocar" a otros seres con nuestra presencia.

¿Quieres entrenar de forma más ordenada tu comunicación?

Estaré encantada de ser tu entrenadora, aquí te dejo mis entrenamientos en marcha.


Te quiero convencer

Te quiero convencer

Mi nueva dentista me preguntó si me ponía los alineadores para mantener los dientes en su sitio.
- "Sí, me los pongo todas las noches religiosamente"

- "¿Por las noches? prefiero que te lo pongas por las mañanas"

- "¡Ostras! ¡qué palo! ¿por qué?"

- "No me gusta por las noches, prefiero por las mañanas"

Así terminó un intento de argumentación en el que, como puedes imaginarte, mi nueva dentista no me convenció.
No aportó a su argumento todos los elementos que yo necesitaba para empezar a hacer lo que me pedía.
Seguramente, ella en su cabeza tenía muy claros los motivos por los que era mejor ponerse los alineadores por el día, tan claros los tenía, tan obvios eran para ella que pensó que para mí también lo era.
Pero no.

Yo no tengo ni idea de cuales eran esos motivos y, además, no me apetece hacer lo que me pide así que, no solo no le hice caso sino que hoy voy a otra dentista.

¿Tienes una opinión clara respecto a un tema y te pones nervioso cuando al explicarla no consigues mover a los demás hacia tu posición?

Es muy interesante (y no tiene efectos secundarios) aprender a defender nuestra posición de forma clara, lógica y convincente (y después observar con curiosidad qué efecto tiene eso en el otro, sin imposiciones)

Aprender a defender nuestras opiniones de forma efectiva es ARGUMENTAR

Y la forma más sencilla de elaborar un argumento es:

1- Definir claramente y en una frase corta lo que crees

2- Explicar por qué crees lo que crees

3- Aportar una evidencia, un pedacito de realidad que me demuestre que tu propuesta es realmente beneficiosa, cierta o apropiada.

Así de sencillo.
Y esto aplica también en casa ¿eh?

Ciertamente, la persuasión (el arte de convencer) empieza por una buena argumentación. Si no hay una lógica en las ideas que expones saltará alguna alarma que impedirá que adopten tu propuesta.
¿Es eso todo?

No, hay mucho más en el arte de persuasión, pero eso es otra historia para otro día.

 


Agradecimientos auténticos en la cena de empresa

Agradecimientos auténticos en la cena de empresa

Me da mucha pena cuando escucho los agradecimientos de algunos discursos de cena de empresa y compruebo en la audiencia que no llegan, no impactan…

¡Qué pena! ¿no?

¡Con toda la ilusión el esfuerzo, tiempo y dinero invertidos en organizarla!

Tengo una hipótesis de por qué ocurre esto:

En el momento de pronunciar el discurso a veces estamos desconectados de la emoción de la gratitud, estamos hablando más desde la preocupación, incluso desde el miedo de “no dar la talla”.
Por eso nuestras palabras no conectan con la gratitud, ni nuestra voz resuena en gratitud, ni nuestro cuerpo expresa gratitud, sencillamente porque EN ESE MOMENTO NO LA ESTÁS SINTIENDO.

Es difícil hablar desde la emoción, nos convierte en seres abiertos, vulnerables y eso es exactamente lo contrario de lo que quiere esa parte de nosotros que está preocupada por causar una buena impresión.

¿Solución?

1- Desde el cuerpo: relaja tus músculos, escanea tu cuerpo entero y registra zonas de tensión con la intención de relajarlas. Respira lento, profundo, regular, abajo (sacando la barriga al inspirar y metiéndola al espirar)

2- Si me sigues, ya sabes que hablo de la presencia para hablar en público y de la importancia de acceder a un estado de presencia; si no sabes a qué me refiero te propongo que veas este vídeo  y éste otro

3- Recuerda los clientes que tu equipo ha atendido, las tareas que no has realizado personalmente, las ideas que han aportado, etc) y date cuenta de que sola/solo NO HUBIERAS PODIDO CONSEGUIRLO.

4- Siente gratitud por esa colaboración, implicación, creatividad…

5- Habla desde ahí, no te preocupes por lo que debes hacer con tu cuerpo o con tu voz, SI LO ESTÁS SINTIENDO, ELLOS TAMBIÉN LO SENTIRÁN.

Tan fácil y tan difícil a la vez. Las emociones son contagiosas.
La autenticidad no tiene atajos: es dede adentro.
Te deseo que te atrevas y seas capaz de sentir y expresar gratitud, será muy saludable para ti y para los que te escuchan

Me encantará leer tus comentarios.


Movidas mentales...

Movidas mentales...

…Hace unos días tuve unas sensaciones muy desagradables…

Te comparto lo que me pasa y cómo lo gestiono con varios objetivos:

➖ Mostrarme humana, es decir imperfecta

➖ Compartir mis estrategias de auto-gestión con la esperanza de que sean útiles (a ti o a alguien)

➖ Seguir indagando en la autenticidad

La autenticidad requiere estar con lo que te está pasando en el momento presente y, si es posible, utilizarlo para aprender y, quizás también para enseñar.

No podemos estar todos los días estupendas de la muerte pero sí podemos estar con nosotros, disponibles para nosotros y mantener la actitud de la curiosidad hacia lo que nos pasa y a dónde nos lleva.

Darnos cuenta de cuándo necesitamos darnos tiempo para "volver" a un estado desde el que podamos observarnos sin que nos arrastren las sensaciones desagradables y los pensamientos destructivos.

Darnos ese tiempo y observarnos, sin más pretensiones, y ser una madre amorosa para nosotros mismos.
Y así conocernos mejor, desarrollar paciencia con nuestros defectos e imperfecciones, acogerlos amorosamente.

Estar completamente en lo que te pasa sin escaquearte y poder expresarte desde ahí.

Y eso tiene todo que ver con la autenticidad.