La perfección no conecta
En mi club de oratoria Toastmasters evaluamos todos los discursos.
Evaluar bien supone el difícil equilibrio entre educar a la persona que da el discurso para que aprenda algo y motivarla para que quiera volver a hacer un discurso.
Algo que solemos conseguir comentando cómo creemos que podría mejorarse el discurso y señalando lo que nos ha gustado especialmente de forma balanceada.
Hasta aquí bien
¿Cuál es el problema?
El problema es que hay personas que lo hacen tan tan bien que no hay manera de encontrar nada que mejorar y entonces como evaluador has fracasado.
Quizás por eso nadie quería evaluar a Ana, porque nos gustaba todo lo que hacía como oradora.
Quizás por eso también (porque me pillaron despistada) me tocó ser su evaluadora
Decidí relajarme y dejar que me llegaran sensaciones al escuchar a Ana
Y salir a hacer el discurso de evaluación “sobre la marcha”
Cuando empecé el discurso dije:
- “Ana, ha sido un discurso perfecto”
No me di cuenta pero mientras decía perfecto hice una mueca de disgusto con mi cara
Todos rieron y entonces entendí:
Es perfecto, es decir no es imperfecto humano, no podemos identificarnos con ella, NO PODEMOS CONECTAR CON ELLA
¡ZASCA!
Creo que una buena técnica de oratoria es potentísima
También creo que la humanidad, la vulnerabilidad, la presencia en ese momento
ES AÚN MÁS IMPORTANTE
Y LAS DOS COSAS JUNTAS SON INDESTRUCTIBLES
